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EN LOS MEDIOS

Bangkok Post / Brunch Magazine-UNA EXPOSICIÓN AYUDA A SALIR A LOS SEROPOSITIVOS DE SU DIFÍCIL Y SOLITARIA SITUACIÓN

Brunch Magazine, Abril 2012, Vol.5 No.14

UNA EXPOSICIÓN AYUDA A SALIR A LOS SEROPOSITIVOS DE SU DIFÍCIL Y SOLITARIA SITUACIÓN

Tras luchar contra una mortífera infección cerebral relacionada con el sida, un entusiasta del arte de origen holandés encontró “fuerza en la vulnerabilidad” y empezó a encargar y coleccionar obras que tratan de esta dura enfermedad. Las obras se exponen actualmente en Bangkok.

En el año 2001, una infección cerebral relacionada con el sida obligó a Han Nefkens a aprender otra vez a comer, caminar, hablar, leer y escribir. Lo que podría haber sido un camino solitario y angustioso no fue tal, comenta Nefkens, gracias a la comunidad de la que ha pasado a formar parte como coleccionista y promotor de las artes durante más de una década.

El título de su exposición más reciente, You Are Not Alone, que actualmente se exhibe en el Bangkok Art and Culture Centre(BACC), refleja este sentimiento y el mensaje que quiere transmitir a todos los afectados por el VIH/sida.

El Sr. Nefkens empezó a interesarse por el arte contemporáneo en 1999, consciente de que no solo quería coleccionar obras de arte, sino también compartirlas. Sin embargo, su experiencia profesional se hallaba en el campo del periodismo, por lo que pasó un año hablando con artistas y propietarios de galerías para encontrar el mejor modo de compartir su pasión por el arte contemporáneo. Finalmente llegó a un acuerdo con el Centraal Museum de Utrecht (Holanda) para que su futura colección pudiera exponerse allí en calidad de préstamo.

Una docena de años más tarde, el Sr. Nefkens ha escrito dos novelas autobiográficas y ha conseguido reflejar la intensidad de su experiencia en el mundo del arte. Ha dejado de ser un simple coleccionista para convertirse en mecenas, con más de diez proyectos en marcha, muchos de los cuales se canalizan a través de ArtAids, su iniciativa para despertar conciencias hacia los problemas del VIH/sida a través del arte.

You Are Not Alone es uno de estos proyectos. Las obras, pertenecientes a artistas de todo el mundo, cinco de ellos procedentes de Tailandia, forman los cimientos de un debate sobre el sida, un apunte para una discusión más profunda. Los artistas participantes vienen de Sudáfrica, Chipre, Chile, Lituania, España, Vietnam, Dinamarca, Noruega, Holanda y Marruecos. Los artistas tailandeses elegidos para la exposición son Pratchaya Phinthong, Mute Mute, Ohm Phanphiroj, be>our>friend studio y Sutee Kunavichayanont. El conjunto de obras expuestas ofrece una combinación de relatos sobre el sida, su impacto y sus aspectos sociales, así como las realidades actuales relacionadas con la infección de VIH en todo el mundo.

Brunch se entrevistó con el coleccionista y mecenas para hablar de sus experiencias y de hasta qué punto el arte puede cambiar el mundo.

¿Cómo elige las obras que compra o encarga?

Nunca pienso en el arte en términos de inversión, porque no tengo intención de vender nada. Pienso en el arte en términos de valía. ¿Seguirá siendo importante esta obra dentro de veinte años o a largo plazo? Por descontado, se necesita tener un cierto instinto visceral. Cada vez que te enfrentas a una obra de arte es como un enamoramiento. La sensación te llega de repente, y entonces surge la cuestión: ¿quieres continuar con ella? También me fijo en el conjunto de la obra del autor. Si la pieza es buena pero el artista es mediocre en general, no me interesa. Cuando todavía coleccionaba, antes de empezar a encargar obras, también quería ver si encajaban en el todo de mi colección. Algunas obras eran muy bellas, pero no casaban bien con el sentimiento de la colección. Actualmente ArtAids encarga obras sobre el tema del VIH/sida, pero nunca conozco de antemano los resultados.

¿En alguna ocasión le decepciona el resultado?

Decepción no es la palabra adecuada, porque nunca tengo una idea fija de lo que puede surgir. Pero siempre me sorprende.

¿Es frecuente que los artistas no se hayan enfrentado antes al tema del sida?

Efectivamente. Estamos intentando despertar una conciencia. El artista debe empezar a pensar en ello y darle forma de un modo muy profundo. Y entonces nace la obra de arte y el público empieza a pensar en el VIH. Y finalmente la gente lee u oye hablar del proyecto o lo ve por televisión.

¿Cómo surgió la idea de crear este círculo positivo de concienciación?

Fue en 2004, con ocasión del Congreso Internacional sobre el Sida que tuvo lugar en Bangkok. Decidí que tenía que haber obras de arte en el congreso. Un comisario tailandés ya estaba trabajando en una exposición, de modo que le ayudé a producirla. Se celebró en la Queen’s Gallery y por primera vez pude comprobar el impacto del arte, el poder del arte. Vi cómo los visitantes contemplaban las obras y se ponían a hablar de arte y del VIH. Así nació ArtAids.

El arte puede generar una concienciación sobre el VIH y el sida. ¿Ayuda también a reducir el estigma?

Están conectados. Hay personas muy preparadas para las cuales el VIH continua siendo un estigma muy fuerte. Y por culpa de ese estigma, la mayoría de los seropositivos no hablan del tema. Muy poca gente salta y dice: “Soy seropositivo, es una enfermedad como el colesterol alto o cualquier otra, y así es como debe ser tratada.” Existe una carga de culpa innecesaria, que no debería tener nada que ver con todo esto. La gente debe ser consciente de que la estigmatización no es solo un problema para la gente que tiene VIH, sino que a causa de la exclusión social los posibles infectados no se hacen la prueba. Ellos son los que, sin saberlo, contagian a otras personas. De modo que la supresión del estigma es una forma de prevención.

¿Ha mejorado la situación, a lo largo de los años?

Todavía hay muchísimo por hacer. Ahora no existe aquel enorme terror de hace veinte años, porque el sida se ha vuelto prácticamente invisible en muchas partes del mundo. Ahora hay más culpa que estigma.

¿Qué más se puede hacer?

Una de las mejores maneras de eliminar los estigmas es que la gente salga y diga que tiene cáncer, que es homosexual, lo que sea. Así la gente se acostumbra, sobre todo cuando se trata de alguien a quien admiran, como un deportista o un actor. Entonces se dan cuenta de que no es algo de lo que deban tener miedo. Y, por descontado, los mensajes en los medios de comunicación deben ser positivos, pero esto no es nada fácil de controlar.

Es usted muy internacional. Nacido en Holanda, residente en España, educado en Francia, domina muchos idiomas. ¿Es un aspecto útil para el mecenazgo artístico?

Para mí el mundo es un único lugar. No tengo la sensación de que haya fronteras. Por eso me fascina que los artistas expongan en otros países; no es solamente un medio de expresión para el artista, sino que facilita que la gente conozca otras culturas. No es frecuente, por ejemplo, que en Tailandia puedan contemplarse obras de arte procedentes de Sudáfrica, Lituania, Marruecos o Chile.

¿Ha cambiado su gusto artístico, a lo largo de los años?

Sigue siendo muy instintivo. Antes me inclinaba por los aspectos más estéticos, más poéticos. Las obras que componen esta exposición actual a menudo son muy poco poéticas.

Una vez dijo que el arte es una necesidad, no un lujo. ¿Lo es también para alguien que no tiene casa o que pasa hambre?

No es ninguna frivolidad. Démosle la vuelta e imaginemos un mundo sin arte. Todo desaparecería. Si piensas en las cosas que sabemos de los tiempos pasados, a menudo las identificas con una imagen o con un cuadro. Es así porque el arte refleja nuestro mundo. Y la visión del artista, por supuesto, nos da ocasión de ver la vida desde un punto de vista diferente. Esto nos ayuda a ver el mundo de manera distinta. A través del arte sabemos quiénes somos. Si eso desapareciera, ya no sabríamos quiénes somos ni cómo conectarnos. Sería una gran pérdida. El arte refleja quiénes somos como individuos y como comunidad global.

De coleccionista pasó a ser mecenas, y ahora apoya también a los comisarios de exposiciones. ¿Se trata de una progresión natural?

Sí, también ha sido algo muy orgánico. Uno de los problemas que nos encontramos al trabajar con la comisaria Hilde Teerlink fue que no había suficientes comisarios de exposiciones para montar todos los proyectos que teníamos en mente. Por eso decidimos hacer algo para que pudieran ayudarnos en un inicio y después desarrollar sus propias carreras profesionales. Es necesario prestar más atención a los artistas de países no occidentales, y con ese objeto hemos creado un premio y tenemos observadores en diferentes partes del mundo. En las áreas en conflicto la situación de los artistas es de verdadera urgencia, porque realmente tienen cosas que decir.

“El poder de la vulnerabilidad humana”, como dijo usted una vez.

Sí, de la vulnerabilidad puede surgir la fuerza. Tras la última enfermedad, tuve que hacer un esfuerzo enorme para mejorar, necesité varios años y muchísima disciplina y fuerza de voluntad para recuperar las funciones. Conservo toda esa fuerza, y ahora la uso para hacer otras cosas y para todos estos proyectos artísticos.

* * *

La exposición You Are Not Alone puede visitarse hasta el 20 de mayo en el noveno piso del Bangkok Art and Culture Centre.